1 de Enero
Yo conozco tus obras, tu fatiga y tu perseverancia, y
que no puedes soportar a los malos, y has sometido a prueba a los que se
dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos 3 ‘Tienes perseverancia, y has sufrido por mi
nombre y no has desmayado. 4 ‘Pero
tengo esto contra ti: que has dejado tu primer amor. 5 ‘Recuerda,
por tanto, de dónde has caído y arrepiéntete, y haz las obras que hiciste al
principio; si no, vendré a ti y quitaré tu candelabro de su lugar,
si no te arrepientes
Apocalipsis 2:2-5 LBLA
Jesucristo comienza realzando las obras que la
iglesia de Éfeso había logrado a lo largo del tiempo.
¿Cuáles eran?
1. -A pesar del cansancio, eran perseverantes.
Continuaban y no retrocedían.
2. -Amaban Su Palabra, la justicia y santidad, a tal
grado que no soportaban a los malos.
3. -Tenían la verdad y con discernimiento sometían a
prueba a los que decían ser apóstoles y no lo eran.
4. -No les importaba sufrir por el nombre de Jesús.
5. -No desmayaban.
¡Wow!, ¿Se imaginan una iglesia así?
Sin embargo, en lugar de seguir el Señor con la
alabanza a esta iglesia, les advirtió algo a los cristianos de Éfeso. El Señor no
solo observó las obras externas de la iglesia de Éfeso; Él también observó sus
obras internas, las del corazón.
Cristo
resaltó primero lo exterior de esta Iglesia, pero tiene algo en contra de lo
interior.
El Señor les dice: “Has
dejado tu primer amor”. No es que estaban trabajando sin amar a Dios. Sino
más bien, había desaparecido la intensidad del color del amor en ellos. Se
había desteñido el color del amor hacia Dios. Estas personas carecían de
entusiasmo con el que habían comenzado sus ancestros. Amaban a su Señor, pero
ya no con el corazón, alma y mente.
¿Cómo
se destiñó el amor de esta iglesia?
Esta iglesia había dejado el primer amor por el
afán de otras cosas externas y superficiales. ¿Notas lo importante del balance
de tu exterior con tu interior?
El “primer amor” -como dice Jesucristo- es
normalmente “dejado” por el descuido o por el enfoque en otras cosas. Para ser
más específicos, el primer amor es descuidado, muchas veces, por lo exterior.
Preguntémonos
nosotros:
¿En qué nos enfocamos? ¿Cuál es nuestro enfoque
en este nuevo año? ¿Hay algo que nos hizo descuidar de tu vida espiritual?
Es muy probable que el Señor te diga “tengo esto
contra ti: que has dejado tu primer amor”
¿Cómo lo dejaste?, ¿Por los afanes?, ¿Pruebas?, ¿Enfermedades?,
¿Noviazgo?, ¿Matrimonio? ¿Drogas?, ¿Trabajo?, ¿Estudios?...
El Señor conoce nuestras obras externas, pero
también conoce como está nuestro interior.
¿Qué
hago si reconozco que he dejado mi primer amor?
El
Señor les dijo:
1. ‘Recuerda, por tanto, de dónde has caído: Recordar la piedra que te hizo caer, es el
primer paso para regresar a tu primer amor. Recordar muchas veces es reconocer.
2. Arrepiéntete: El arrepentimiento es vital, primero es
recordar y reconocer, luego es arrepentirse. Cambiar de rumbo y dirección.
3. y haz las obras que hiciste al principio: y el tercer paso es “vuelve al principio” no
descuides tus obras. Examina tu vida espiritual, examina tu interior y prosigue
a la meta.
En
este nuevo año, vuelve a dar un color intenso al amor por Dios. Y recuerda, el
Señor nos dice: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y
con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.Y el segundo es semejante:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Mateo 22:37-39
H.R.Gómez

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