7 de Enero
Dios
nuestro, ¡que nunca nos falte tu amor, pues eso esperamos de ti!.
Salmo
33.22
Antes
de responder al amor de Dios, debemos conocer el amor de Dios por su pueblo. En
cada libro de la Biblia está plasmado el amor de Dios. Y en estos tiempos su
amor se ha hecho manifiesto a nuestras vidas a través de Su Hijo (Jn. 3.16).
El
amor de Dios es como una fuente interminable. Su amor siempre está brotando
para toda alma sedienta que quiera ir y beber de Él. Él pregunta: “¿Alguien
tiene sed? Venga y beba, ¡Aunque no tenga dinero! Isaías 55.1 (NTV). Dios
invita a todos lo sedientos que vayan a deleitarse en Él. En Dios siempre habrá
amor, es inagotable.
.
No
hay depresión, tristeza, dolor, llanto, ni angustia, que el amor de Dios no
pueda cubrir.
Dios no solo llena un “hueco” o “vacío” de tu corazón; Dios lo
llena todo. Al comprender y conocer que tenemos un Dios de amor, nuestras vidas
deberían de volcarse en confiar y descansar en Su perfecta voluntad.
Dios
cuida siempre de los que le temen; y como dice el salmista: “En tiempos de
escasez, no los dejas morir de hambre” Salmo 33.19 (TLA).
Dios
no solo es nuestro Rey, Él también es nuestro Padre que cuida de nuestras vidas y por medio de Su Espíritu, disipa todo temor que pueda acecharnos (Romanos 8.15). Aun en la noche más obscura, siempre brilla el amor de Dios. Aún en medio de esas noches donde te sientes sola, Dios con su amor está contigo. Él conoce nuestro
sentar y levantar, ¡Tal conocimiento es asombroso! (Salmo 139.1-6). Él sabe
cada una de nuestras necesidades y las suplirá conforme a sus riquezas (Fil.
4.19). ¡Y es que tener un Dios omnisciente y omnipresente nos asombra!, ¡más si
ese Dios que está en todo lugar y lo conoce todo, nos ama tanto!.
Nuestro
corazón debería rebosar de alegría al saber que tenemos un Dios así.
.
El
salmista decía lo siguiente: “Nuestro corazón se alegra porque en ti confiamos”
Salmo 33.21
Un
pueblo se llena de gozo cuando su presidente está trabajando por y para ellos.
El pueblo se alegra porque han confiado en su presidente que está haciendo lo
correcto. ¡Cuánto más nosotros los que confiamos en Dios! ¡Que nuestros
corazones se alegren, pues nuestro Dios vela por nosotros!
.
¡Confía!,
¡Solo confía!, ¡Teme al Señor!, ¡Alégrate en Él! Nuestro Dios sabe rescatar a
sus hijos.
Si crees en Jesucristo y obedeces Su Palabra, ¡No temas!, Dios está contigo. Eres parte del hogar de Dios.
En
este día elevemos la siguiente oración: “Dios nuestro, ¡que nunca nos falte tu
amor, pues eso esperamos de ti! Salmo 33.22
H.R.Gómez
Comentarios
Publicar un comentario