Ir al contenido principal

#4 - AMOR ES LA PALABRA, OBEDIENCIA LA DEFINICIÓN - AMAR A DIOS SIGNIFICA... | Pan Diario



4 de Enero

"Amar a Dios significa obedecer sus mandamientos, y sus mandamientos no son una carga difícil de llevar" 1 Juan 5:3 (NTV)

Amar a Dios es obediencia y obediencia es acción. Obedecer es ser como nuestro amado Salvador, Jesucristo. ¿Qué mejor ejemplo que Cristo?. Jesús no amaba ni honraba a Dios de labios, sino de corazón. Cristo vino a salvarnos de nuestras transgresiones pero también a mostrarnos como vivir en obediencia a Dios.
El pueblo de Israel tenía buenos maestros de la ley, pero malos hacedores de ella. Una cosa es enseñar; otra cosa es cumplir y obedecer. Jesús les dijo: "Por lo tanto, practiquen y obedezcan todo lo que les digan, pero no sigan su ejemplo. Pues ellos no hacen lo que enseñan". Mateo 23.3
Eran buenos enseñando, pero malos haciendo. Solo eran simples maestros y no hacedores de Su Palabra. Sus bocas estaban llenas de la ley de Dios, pero sus corazones vacíos de Su Palabra. Sus bocas estaban llenas de alabanzas, pero sus corazones estaban lejos de Dios.
"Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres". Mateo 15:8-9
Porque de nada sirven las palabras que nuestra boca menciona si nuestras vidas no reflejan lo que decimos que somos o hacemos. La boca se puede jactar de muchas cosas, pero Dios conoce los corazones. Las personas pueden oír y creer lo que de nuestra boca sale, pero Dios conoce los corazones. 

Juan lo explica así: "Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad". 1 Juan 3:18

¡Bien decía el salmista!: "Con su boca bendicen, pero maldicen en su corazón". Salmo 62.4
Y es que de muy poco sirve tener una boca llena de palabras con un corazón vacío.

Entonces, amar a Dios, ¿Que significa?
.
Amar a Dios, nada tiene que ver con simples palabras vacías. Amar a Dios tiene que ver con un corazón cercano a Él, en acción y demostración.
Juan nos ayuda a comprender mejor: "Amar a Dios significa obedecer sus mandamientos, y sus mandamientos no son una carga difícil de llevar" 1 Juan 5:3 (NTV)
.
Amor es la palabra, obediencia la definición. 

Obedecer sus mandamientos implica conocerlos; y conocerlos implica amar Su Palabra.
Dios hace misericordia a millares, a los que le aman y guardan sus mandamiento (Exodo 20.6 - Deuteronomio 5.10)
Él muestra que es Dios, que es un Dios fiel y que guarda su pacto a los que le aman y guardan sus mandamientos (Deuteronimio 7.9)
Jesús dijo, que su familia era aquella que hacia la voluntad de Dios (Mateo 12:47-50)
¡Siempre ha sido así!, amor es la palabra, obediencia es la definición.
.
Amar a Dios no es cantar canciones en la iglesia. Amar a Dios no es colocarnos una camisa estampada que diga "yo amo a Dios", amar a Dios no es andar una estampa en nuestro vehículo con algún versículo. Porque de nada sirve andar versículos en todas partes si no están en nuestros corazones... Amar a Dios significa obedecer sus mandamientos y sus mandamientos no son una carga difícil de llevar.
.
¿Por qué no son una carga difícil de llevar?
Porque la ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo... Salmo 19.7-11
Su Palabra nos hace andar en libertad Salmo 119:45
Y se convierten sus palabras más dulces que la miel Salmo 119.103
Y cuando escudriñemos y amemos su palabra, adquiriremos sabiduría e inteligencia, ¿y eso que hará? ¡Aborreceremos todo camino de mentira!, aborreceremos todo lo que no es de Dios. (Leer Salmo 119:104)
.
Eso significa amar a Dios. Obedecer sus mandamientos que se convierten para el alma atribulada, un manantial de descanso.
Sobre todo, amar a Dios es amar a Su palabra encarnada, Jesús.
"Jesús le contestó: —Si alguien me ama, también me obedece. Dios mi Padre lo amará, y vendremos a vivir con él". Juan 14.23

H.R.Gómez


Comentarios

Entradas populares de este blog

#10 - OTRA VEZ, A TRAVÉS | Pan Diario

Pero también nos alegra tener que sufrir, porque sabemos que así aprenderemos a soportar el sufrimiento. Y si aprendemos a soportarlo, seremos aprobados por Dios. Y si él nos aprueba, podremos estar seguros de nuestra salvación. De eso estamos seguros: Dios cumplirá su promesa, porque él nos ha llenado el corazón con su amor, por medio del Espíritu Santo que nos ha dado. Romanos 5.3-5 TLA Pablo no solo se alegraba saber que, por medio de Jesucristo nosotros tenemos paz con Dios y por la esperanza en Él (Jesús), ahora podemos disfrutar del amor de Dios y que un día compartiremos con Él toda su gloria. Sino también, Pablo se alegraba del sufrimiento. Él no solo le encantaba la gloria, sino también el medio o el canal para poder llegar a esa gloria, el sufrimiento. Ese es el Evangelio según Dios; que en Su Hijo, Él mostró su gloria, a través del sufrimiento. Él mostró su autoridad a través de su servicio. Él mostró su poder a través de la muerte. ¡Pablo entendía eso! ¡No hay glo...

#14 - SIRVIÉNDOLE DE BUENA VOLUNTAD Y POR AMOR | Pan Diario

14 de enero Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del Evangelio. Filipenses 1.15-17 Pablo cuando estaba escribiendo esta carta, lo hacía en cautiverio (Fil 1.7, 13, 14, 17). Él estaba agradecido y gozoso por la iglesia de Filipo, por ayudarle en anunciar el Evangelio y porque se habían preocupado por él en sus tribulaciones (mandándole una ofrenda por medio de Epafrodito, Fil. 4.10).   Pablo les escribe gozoso, mostrando su afecto para esta iglesia en oración y aprovecha para darles noticias suyas y para ponerlos en guardia contra los errores. Dentro de estas noticias y errores, Pablo les comunica lo siguiente: “Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda”… Había quienes predicaban únicamente por celos y para generar enfr...

# 9 - EL PECADO ES EL FRUTO DEL OLVIDO DE LA PALABRA DE DIOS | Pan Diario

9 de enero !!Oh, cuánto amo yo tu ley!   Todo el día es ella mi meditación. Salmo 119.97 El salmista estaba tan enamorado de la Ley del Señor que a todas horas meditaba en ella. No podía sacársela de su mente y corazón. Cuando el corazón está lleno de Su Palabra, no hay lugar para las tinieblas. Algunos dicen: “Estos versos ya los leí, ya no los volveré a leer”, mientras el salmista, enamorado decía: “Todo el día es ella mi meditación”, no importando si fuese lo mismo. Pedro dijo así: “Por lo tanto, siempre les recordaré todas estas cosas, aun cuando ya las   saben y están firmes en la verdad que les enseñó” 2 Pedro 1:12 (NTV, énfasis añadido). Pedro, siendo ya anciano, a poco tiempo de su muerte, no enseñó algo nuevo, al contrario, siempre les recordó todo aunque ya lo sabían. ¿Qué mejor forma de combatir contra las artimañas del diablo que recordando y meditando todo el día en Su Palabra? Jesús venció la tentación con la Palabra. Su Palabra es nuestra ...