13 de enero
Más Dios muestra su amor para con nosotros, en
que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Romanos 5.8
El
verdadero amor se conoce amando lo que no merece ser amado; ¡Dios mismo hace
eso!
Si
bien es cierto que el hombre se acerca a Él en arrepentimiento y fe, pero antes
de eso, Él ya se había acercado al hombre en amor. (1 Juan 4.10).
Dios
revelo su amor a través del sacrificio perfecto de Cristo Jesús. Jesús es la
máxima revelación de gracia, misericordia, bondad y amor para con el mundo. Él
es la luz que expone las misericordias de nuestro gran Dios.
Por
medio de la ley viene el conocimiento de pecado (Ro. 3.20) y por medio de
Cristo, viene el conocimiento de la gracia… pero la ley se introdujo para que
el pecado abundase; más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia (Ro.
5.20). ¡Aún el pecado le sirvió a Dios para mostrarnos cuanto Él nos ama!
Aún
en medio de la muerte espiritual, de la oscuridad y ceguera del pecado,
rebeldía y necedad, aún en medio de todo eso, Dios decidió mostrar su amor
enviando a Su Hijo amado; en ese punto de abundancia de pecado, Su gracia
sobreabundó por medio de Jesucristo. ¡Bendita gracia!, ¡Bendita libertad de
pecado!
Dios
es amor. Su naturaleza misma es el amor verdadero. Él es la máxima expresión
del amor. Nosotros siendo enemigos suyos, se levantó de su trono y vino a hacer
las paces entre el hombre y Él. No hicimos nada. Él lo hizo todo.
Mientras
el hombre mantiene una guerra diaria contra Dios, Él, aunque sabedor que si
todo el mundo se pusiera en guerra contra Él venciera en una milésima de
segundo, mostró Su misericordia en Jesús, para que todos se dieran por vencidos
y se rindieran a Él y ya no más enemigos, sino amigos suyos.
Nadie
tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Juan 15.13
Así muestra su amor Dios, en que, a pesar de
nuestra condición caída, Él envió a Cristo, para regenerarnos.
Él no necesito que fuéramos justos. Dios es misericordioso. Su nombre sea bendito.
H.R.Gómez

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